Por Prof. Karina Ruiz
Entre compromisos de curso y debates sobre ciudadanía digital, nuestra comunidad educativa reflexionó sobre el respeto y el impacto del “Modo Aula” en el bienestar escolar.
Entendiendo la escuela como un espacio vital de encuentro, la Escuela Eduardo Campbell Saavedra conmemoró una nueva versión del Día de la Convivencia Escolar. La jornada puso al centro a los estudiantes, desde 1° básico hasta 8° año, quienes lideraron la construcción del clima escolar que marcará este año académico.
“El curso que queremos ser”: Acuerdos desde la base
La actividad principal invitó a cada grupo a dialogar bajo el lema “El curso que queremos ser”. Lejos de las normas impuestas, los estudiantes establecieron compromisos basados en la colaboración y la empatía.
“La convivencia escolar no es un estado, es un proceso que se construye cotidianamente reconociendo al otro como un legítimo otro”. — Abraham Magendzo, Premio Nacional de Ciencias de la Educación.
Este ejercicio de corresponsabilidad busca que cada alumno se sienta parte activa de su entorno, fortaleciendo el sentido de pertenencia y el respeto mutuo como pilares del aprendizaje.
Desafío Digital: Implementando el “Modo Aula”
Un eje fundamental de la reflexión fue el uso de la tecnología, en sintonía con la Ley N°21.801 (Modo Aula). A través del análisis de casos, los estudiantes debatieron sobre:
Vínculo presencial: Cómo el “tiempo sin celular” mejora la concentración y las relaciones cara a cara.
Privacidad: La importancia de proteger la identidad y el bienestar digital de sus pares.
Ciudadanía crítica: El uso de dispositivos como una herramienta de oportunidad y no de aislamiento.
Una herramienta formativa
La Coordinación de Convivencia Escolar destacó la importancia de que los alumnos vean el Reglamento Interno como una guía de apoyo y no solo como un marco sancionatorio. La participación activa en la resolución de conflictos es clave para transformar la cultura escolar.
La jornada cerró con la firma simbólica de los compromisos por curso, reafirmando que en nuestra escuela, aprender a convivir es un aprendizaje para toda la vida.